poesia

Dream Distorsion

La niebla imponente, atrapa, me inunda.

En el amanecer, vencida a la quietud latente, me reduce a una mera observadora junto a esta hilera de ladrillos.

Espectadora de la infinitud. Se quedan pequeñas mis ideas, mis percepciones… silenciadas por el mismo «sin sonido» vibrante de la naturaleza respirando. La naturaleza apaciblemente nos pone en nuestro lugar.

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