Kristallen Den Fina

Alquimia, que apenas manejas entre tus manos. Cavando profundo, allí es donde te encuentro, con la cara desencajada y el trazo de tu boca como el filo del cuchillo más afilado. Tu entrecejo disipa cualquier presagio. Si pudiera escribir sobre tu alma vagando entre la calima, rodando sobre el asfalto árido, a la velocidad de una tarde cualquiera… Sé que no es posible, ni tan siquiera imaginarte, peregrino en el tiempo, deambulando en la falta de afecto que tu piel exige. Permíteme visualizar tu dolor como propia metáfora existencial.

0 comentarios

  1. milarepa60 dice:

    Tiene mucha fuerza, dramática… me gusta

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