Loop

Soy isla,

rodeada de mar,

marea que golpea mis límites

y se abalanza sobre mí sin piedad.

Me engulle y vuelve a escupirme.

La luz tras la persiana,

otro día,

doy gracias,

a que me despierto como ayer.

En la infinitud de esta incertidumbre,

nos encontramos,

o desencontramos,

según el día,

lo cargado que esté el café,

al reflejo en nuestro espejo.

Remueve el pasado,

para saborearlo de nuevo,

viejos fantasmas pasaban por aquí.

Nos saludan,

se quedan,

se van,

un continuo fluir,

sin que nada realmente pase.

El bucle infinito de mirlos,

nos acompañan al amanecer,

al atardecer,

nos acompañan siempre,

cantan sin más precepto,

cantan porque sí.

1 comentario

  1. Milarepa dice:

    Me encanta, descripción perfecta y sutil de lo que nos pasa, por lo menos a algunos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.