poesia

Naturaleza

Naturaleza cruel. Troncos rugosos asfixian las flores silvestres. Se dejan caer sobre la hierba verde y fresca, entrelazándose, pesados y firmes. El musgo se amolda a las pisadas del hombre mientras la tierra se remueve creando una brisa de polvo plomizo y denso. Llenando los pulmones fríos del bosque. En medio del caos y la belleza, la naturaleza es cruel. Muere y nace. Decadente y sublime.

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