poesia

Slow Fade

Desaliento,

humo denso,

somos, seremos.

En la punta de la lengua,

en el filo del olvido,

en la pendiente,

cae el ciervo.

Brillo bajo el sol,

ladrillo que pone el límite.

Tu luz no es la misma tras el cristal.

Quebrantable bajo la espesa existencia,

veo el ciervo,

soy yo,

retorno a ti.

La tierra húmeda,

surcos en mi piel,

vuelve verde

el musgo en mi cuello.

Me envuelvo en ti,

vuelvo a ser tuya,

marea en calma,

hogar terroso,

brotan flores

entre mis dedos.

Infinita soy,

contigo.

Foto by: Franz xaver aicher

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