Takes One to Know One

Cómplice

Recuérdame

Aunque las palabras me las fui dejando atrás,

hasta no tener nada.

Un papel en blanco al que envidio.

Claridad y nacimiento.

Mirada transparente de hechos inalterables.

Piedra pulida que rompe la brecha entre nuestros amagos de empezar sin querer

Lo premeditado que se desvanece colina abajo

Rueda mi orgullo chocando fuerte con la ola

Augurios de cuerpos inertes

Paso en falso, y qué más da

Si al final acabamos cayendo por precipicios ideados por nuestros propios pies.

0 comentarios

  1. milarepa60 dice:

    Tiene mucha fuerza, arrolladora. Me encanta.

  2. Israel Jorge dice:

    ¡Buenas tardes Paulilla!
    Que precioso viaje a los adentros es este poema, que cosas tan hermosas y tan dolorosas crean a veces eso que algunas y algunas llamamos emociones, las conocemos y las dejamos a su libre albedrío tantas veces… En este caso valió la pena(al menos para este afortunado lector), pues has creado un poema(y foto) hermosísimo.
    Me han gustado todos los últimos poemas que has escrito, pero te ahorro la crítica. 😉
    Llevaba días por comentarte algún poema , pero hoy… al ver esta noticia ya me decidí. 🙂
    https://www.eldiario.es/cultura/libros/adios-libreria-antigua-Madrid_0_858115047.html
    Te mando un abrazo muy grande y mis mejores vibraciones positivas para tu vida, espero que vaya todo muy muy bien. 😀

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