poesia

Teardrop

La pesadumbre de la existencia,

se desliza por mis hombros,

me sujeta los brazos,

acaricia mis manos, 

se entromete en mi pecho…

Y cae profunda sobre mi presencia sutil.

Declina el día y me desvanezco,

entre la similitud de ayer y hoy.

No hay futuro,

ni propiedad. 

Aún así ponemos los cinco sentidos,

en una ilusoria idea de tiempo lineal.

El dolor no entiende de memorias, 

ni la nostalgia, que cae en su propia decadencia.

Nos vaciaremos las manos,

y no habrá clavo ardiendo al que agarrarse.


Paula

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